Este mes es necesario hacer un pequeño “homenaje” al pequeño comercio. Nuestro pequeño comercio, el de toda la vida, sí ese de cercanía, aquel que conoces de siempre  y que  desgraciadamente le está pasando en nuestra ciudad como ha pasado, pasa y pasará en el pequeño comercio de otras grandes o pequeñas ciudades. Son tiempos de renovación, la globalización que dicen los modernos llegó para quedarse, internet, las grandes superficies, los centros comerciales. Es la evolución, por tanto guste o no, no se puede ir en contra. Hay un dicho popular que dice “sí no puedes con el enemigo únete a él”. De nada valen las lamentaciones, de nada sirve frases como “es que entre L ´Epicentre y Vida Nova Park nos vamos a ir a la mierda”. Esa no es la aptitud, porque háganme caso de nada sirve.  Cambien el “chip” renueven su negocio, vístanlo, busquen vender otros productos, en definitiva, toca renovarse o morir, efectivamente, pero antes de “morir” en su caso yo lucharía y no dejaría escapar otra segura nueva oportunidad que ofrece el mercado laboral, pero es importante cambiar de aptitud, porque son las aptitudes las que cambian el mundo.